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Comentarios del Alumno Miguel Ángel Gallardo Ortiz para las prácticas de Ontología Fundamental según las indicaciones de la profesora Carmen Segura, considerando sus primeras correcciones, sobre

EL ENTE POR ACCIDENTE en Aristóteles

Metafísica VI, 2: sentidos del ser y del ente: no hay ciencia de lo que es accidentalmente .
Metafísica VI, 3: naturaleza y causas de lo que es accidentalmente.
Metafísica XI, 8: ser accidentalmente .

"Lo que es", sin más precisiones, se dice en muchos sentidos. Metafísica VI, 2.

Según Aristóteles, "en primer lugar, está lo que es accidentalmente; en segundo lugar, lo que es en el sentido de es verdadero y lo que no es en el sentido de es falso...", y sostiene que, sobre lo que es accidentalmente no es posible estudio alguno, ni hay, ni puede haber para ello una "ciencia del accidente". Propone algunos ejemplos:

1. Quien construye una casa no hace todas aquellas cosas que suceden con la casa ya terminada, y por lo tanto, que son luego accidentales en la casa,
2. Los geómetras estudian los accidentes de las figuras (como ingeniero, modesta y gustosamente creo que yo podría hacer algunas consideraciones, entre ciencia, técnica y arte, sobre lo que actualmente se conoce en el ámbito tecnológico como "CONTROL DE CALIDAD" o la misma "ACCIDENTOLOGÍA", que yo he estudiado más bien como ciencia de la reconstrucción de accidentes, pero temo extralimitarme con mis opiniones más allá de lo que se pretende en este texto y contexto),
y 3. Cita a Platón para afirmar que la Sofística <<se ocupa de lo que no es>> (la nota 10 remite a Sofista 254a que también he leído desde "Es en este lugar donde, tanto ahora como más adelante, encontraremos al filósofo -cuando lo busquemos-, aunque sea difícil percibirlo claramente; pero la dificultad propia del sofista es de un tipo diferente a la de éste..." hasta 254d donde el Extranjero de Elea le dice a Teeteto que "... si no podemos captar con plena claridad el ser y el no-ser, estamos privados de dar razón de ellos - en la medida en que lo admita el tipo de investigación actual - y cuando se llegase a decir que el no-ser es realmente no ser, podemos escapar indemnes ".

Aristóteles interpreta así que el accidente parece estar próximo a lo que que no es, lo cual le lleva a considerar "las cosas que son de otro modo", por su generación y corrupción, mientras que "no las hay en las cosas que son accidentalmente". Como en estos días estudiamos precisamente el Sofista de Platón en esta misma asignatura, y hemos acabado Parménides en Historia de la Filosofía Antigua, más allá de las palabras de Aristóteles me permitiría algún comentario sobre el siempre controvertido "no ser" y en el caso del accidente, sobre lo que es en otro pero sin ser en sí. La radicalidad excluyente de las afirmaciones sobre la imposibilidad del "no ser" del poema de Parménides parece que pronto generó todo tipo de críticas y reacciones en Elea entre las que destacan las paradojas de Zenón, porque a diferencia de lo que ocurre en la ciencia o en la técnica, cuyos progresos suelen ser acumulativos en su desarrollo, la filosofía surge, en cada momento, de la crítica de las ideas anteriores, por lo que entiendo que para comentar a Aristóteles en este punto conviene tener presente, además de a Platón en el Sofista, también a Parménides (aunque no hiciera referencia al accidente, sino sólo a la imposibilidad de pensar sobre cualquier "no ser").

Acerca del accidente y sobre cuál es la naturaleza y la causa por la que existe el accidente como tal merece destacarse, como lo que no es posible que sea de otro modo, que en efecto, de las cosas que son, o que se producen accidentalmente, la causa lo es también accidentalmente, y es necesario que exista lo que es accidentalmente (en caso contrario, todas las cosas serán por necesidad) y así, la causa del accidente será la materia en cuanto capaz de ser de otro modo que la mayoría de las veces (la materia, en cuanto indeterminada por sí misma respecto de ambos contrarios, constituye la raíz y condición de posibilidad de lo accidental).

Para Aristóteles, "la ciencia se ocupa de lo que es siempre o la mayoría de las veces", y "el accidente queda al margen de estas cosas". Para mí, además de la ya citada tecnología para el CONTROL DE CALIDAD, existen ciencias de lo excepcional, como la ACCIDENTOLOGÍA o la TEORÍA DE LAS CATÁSTROFES propuesta esta última con rigor matemático por René THOM en 1972, y la Teoría del Origen y la Evolución y la Selección Natural de las Especies de Darwin (ver http://www.cita.es/filosofar/darwinismo ) se basa, en mi opinión, en la trascendencia científica que pueden tener ciertos hechos que ocurren muy pocas veces, como las mutaciones genéticas, o las extinciones por cualquier causa "accidental".

Metafísica VI, 3: "Lo que es, en el sentido de <<es verdadero>>, y lo que no es en el sentido de falsedad, están referidos a la unión y a la división, y entre ambos, a su vez, se reparten la contradicción". Para Aristóteles (y para mí), la falsedad y la verdad no se dan en las cosas, sino en el pensamiento, en cierta manera, como <accidentes del propio pensamiento >, más o menos gobernados por las leyes y principios de la lógica (sobre la que se podría "accidentar" mucho también, si se me permite la expresión).

Metafísica XI, 8: "Lo que es, sin más precisiones, se dice de muchos modos, de los cuales uno es el que se dice que es accidentalmente, ha de investigarse primero acerca de lo que es de este modo" (nótese la diferencia de términos entre "se dice en muchos sentidos" en Metafísica VI, 2 y, aquí, "se dice de muchos modos", que en principio parecen sutilmente diferentes pero ignoro los matices que para el traductor ofrecen las palabras "sentidos", aplicables a los seres y "modos" aplicables a los accidentes porque habría que conocer las expresiones griegas, si es que son distintas, y tal vez se trate sólo de una variada forma de decir lo mismo en castellano).

Aristóteles considera de nuevo que sólo la sofística se ocupa de lo accidental (y el traductor referencia en la nota 44 Sofista 237a en donde he leído "... Un argumento semejante se atreve a sostener que existe lo que no es, pues de otro modo, lo falso no podría llegar a ser...") pero hace una referencia a la necesidad en las demostraciones que por mi mentalidad matemática me ha llamado mucho la atención (ver nota 45) porque diferencia la necesidad "violenta" de la referente a las demostraciones (puede entenderse que aplica el "principio de razón suficiente", más que el de "condición necesaria", como lo es la no-contradicción, cuando se interpreta que "es necesario en el sentido de que <<no puede ser de otro modo que como es>>).

Repite también que "el sentido de <<es verdadero>> y a lo que <<es accidentalmente>>, el uno se da en una combinación del pensamiento y es una afección de éste..., y el otro, a su vez, no es necesario, sino indeterminado, quiero decir (el que quiere decir es Aristóteles porque le cito literalmente), lo accidental. Y sus causas son desordenadas e infinitas". El "para algo" se da en las cosas que se generan, sea naturalmente, sea por el pensamiento, y el azar es bueno o malo, según resulte un bien o un mal. Yo opino que hay que distinguir muy bien entre lo "indeterminado", y lo "contradictorio", así como cuanto hay entre lo uno y lo otro, y más allá, como pueda ser lo "indeterminable" y lo "(in)contradecible" (apodíctico o (i)refutable, incluso en el sentido del falsacionismo de Karl Popper, por ejemplo, en "Conjeturas y refutaciones", sobre lo que no me extenderé más aquí).

Concluye este punto Aristóteles con que "puesto que nada accidental es anterior a las cosas que son por sí, tampoco lo es la causa <accidental>. Y aún cuando el azar y la espontaneidad fueran causa del Universo, antes serían el entendimiento y la naturaleza".

A partir de su conclusión, cabe pensar en muchos accidentes, tipos de accidentes, accidentologías y teorías de las cosas accidentales, como el color, olor, sonido, tacto o gusto, es decir, sobre cuanto es perceptible por los sentidos, siendo accidental que se perciba o no. Sobre ello hace tiempo que como investigador he tratado de objetivizar, por ejemplo, mediante la(s) teoría(s) del color (particularmente la espectrofotometría) y las tecnologías digitales descritas en http://www.cita.es/certifica

Más allá de su propia conclusión, en una investigación más profunda, podemos hacer algunos comentarios particulares sobre las relaciones de los textos propuestos entre sí, con otras partes de la misma obra, de esta obra con otras de Aristóteles (especialmente el "Organón" que comprende a los "Tratados Analíticos " en que se trata la "conversión por accidente" para ciertas operaciones lógicas) y finalmente, con las de autores posteriores entre los que podríamos destacar a Santo Tomás de Aquino, Leibnitz, Kant o lo que estudiamos actualmente del "Compendio de Lógica" de Juan de Santo Tomás, cuyas definiciones, divisiones y argumentaciones sobre lo accidental me parecen rigurosas y sistemáticas .

En primer lugar, respecto a la articulación de los párrafos comentados, podemos apreciar que son elementos para la composición de una comprensión del accidente en sí, es decir, el "concepto esencial de accidente" considerando lo accidental como lo que es en algo esencial pero no es en sí, y respecto a su relación con otras partes de la "Metafísica", teniendo en cuenta que el Libro V contiene un glosario de términos metafísicos en los que se hace referencia a lo accidental, por ejemplo, en el capítulo VII "Lo que es". Si se me permite el comentario, a modo de propuesta, a estos textos yo añadiría la aclaración y los ejemplos que en el referido capítulo VII del Libro V, partiendo de su comienzo, que limita lo que se puede o se debe decir en rigor de lo que es, o a lo esencial, o a lo accidental, así:

"Lo que es",  se dice tal ya accidentalmente ya por sí mismo.

Es evidente su relación con la frase con la que comenzamos del capítulo II del Libro VI, que repetimos, así:

"Lo que es", sin más precisiones, se dice en muchos sentidos.

Para hacer una investigación más profunda sobre las críticas posteriores al ente por accidente habría que plantear una búsqueda bibliográfica inversa que trasciende con mucho las posibilidades de este trabajo de prácticas, pero sí que podría blantearse una lectura de la bibliografía, tanto de la propuesta por la profesora como por la introducción y pies de páginas de Tomás Calvo Martínez en la edición de que disponemos aunque, en mi opinión, no aclara, ni amplía, ni referencia con precisión el ente por accidente en Aristóteles, sin perjuicio de lo interesante que pueda ser su lectura. Es decir, que considero, como investigador, que lo difícil no es seguir las citas de un autor, sino encontrar las que se hacen de él, y más aún de aquello que nos interesa de él.

En los últimos días he presentado un trabajo sobre el Fedón de PLATÓN propuesto por el Prof. Felipe Ledesma en el que pueden encontrarse algunos comentarios ontológicos relacionados con "lo que falta" en "lo que es" para ser algo superior, con una referencia expresa a ésta misma página desde Internet http://www.cita.es/carece

Finalmente, yo no puedo evitar concluir pensando más aún en la ACCIDENTOLOGÍA (en la que por accidente se entiende una siempre difícil de establecer relación causa-efecto-causa en las ciencias retrospectivas y prospectivas) y la más reciente TEORÍA DE LAS CATÁSTROFES, en la que se define, o al menos se pretende definir con cierto rigor lo que es, y lo que no es, accidental. Pero repito, temo extralimitarme mucho más allá de lo que aquí se pretende, ontológicamente, en las prácticas esta asignatura, y sólo me permito ofrecer una última referencia de un trabajo con orientación matemática que publiqué sobre accidentología y criminalística en http://www.cita.es/textos/recons.html en la que traté de lo (in)determinable y lo (in)contradecible, pero soy consciente de que lo importante aquí no es lo que yo pueda opinar, sino haber comprendido, o al menos intentado comprender, los textos de la "Metafísica" de Aristóteles.

Fdo.: Miguel Ángel Gallardo Ortiz, E-mail: miguel@cita.es
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