Referencia del Consejo de Ministros

del viernes, 17 de febrero de 2006

ANTEPROYECTO DE RÉGIMEN DISCIPLINARIO DEL CUERPO NACIONAL DE POLICÍA

El Consejo de Ministros ha recibido un Informe del Ministro del Interior sobre el Anteproyecto de la Ley Orgánica para mejorar y modernizar el régimen de derechos y libertades de los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía.

Así, y tal y como figura en la Exposición de Motivos de la Ley, el Ministerio del Interior “trata de dotar al Cuerpo Nacional de Policía de un régimen disciplinario plenamente adaptado a la realidad de nuestro tiempo, a través de una ley propia y exclusiva, que permita conciliar las reivindicaciones de sus integrantes con las garantías derivadas de la misión encomendada por la Constitución y que, en suma, contribuya a mejorar y perfeccionar el régimen estatutario de una institución policial del siglo XXI”.

Dos décadas sin modificaciones

La nueva Ley Orgánica sustituirá al régimen actual de los miembros del Cuerpo Nacional de Policía, que está contenido en dos artículos de la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, de 13 de marzo de 1986, y en el Reglamento de Régimen Disciplinario, aprobado por un Real Decreto de 14 de julio de 1989.

Esta reforma se enmarca en el proceso de modernización de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en el que está comprometido el Ministerio del Interior y que incluye, además, mejoras retributivas y de las condiciones de seguridad y, en general, de las condiciones de trabajo, así como mayores y mejores medios materiales para que, tanto la Policía, como la Guardia Civil, puedan desarrollar con garantías su trabajo.

Las principales novedades respecto a la normativa actual son, en esencia, las siguientes:


Catálogo de infracciones

Régimen sancionador

Comentarios publicados:

Europa Press, vie, 17/02/2006
Consejo .- Un policía que revele el secreto del sumario podrá ser suspendido hasta 6 años y sufrir cambio de destino    
El Gobierno, en su reunión del Consejo de Ministros de esta mañana, ha aprobado el nuevo régimen disciplinario para el Cuerpo Nacional de Policía que modifica, entre otras cosas, las sanciones para determinados delitos, como la revelación del secreto del sumario, que le puede costar a un agente, como falta muy grave, una sanción de hasta seis años de suspensión y el traslado con cambio de residencia.
El Anteproyecto de Ley Orgánica, presentado hoy por el Gobierno, hace que desaparezca, por su imprecisión, la falta muy grave de omisión del deber de guardar sigilo, que aparece ahora como violación del secreto profesional y que será muy grave si causa daño a los ciudadanos o la labor policial.
Entre las faltas que merecen ahora un mayor castigo está también el abuso de atribuciones, que será falta grave o muy grave según cause o no daño a ciudadanos o Administración. El régimen de incompatibilidades pasa a ser infracción grave si se incumplen los plazos o procedimientos en esta materia.
Además se incluyen nuevas infracciones como la utilización ilegítima de videocámaras (grave o muy grave) o de otros medios "inherentes" a la función policial para otros fines (grave). La comisión de delitos dolosos se adecuará al nuevo Código Penal y consistirá en una infracción muy grave.
El Anteproyecto, que consta de 51 artículos, una Disposición Adicional Única, tres Transitorias, una Derogatoria y seis Finales, suprime la posibilidad de rebajar, aplicando los criterios de graduación de sanciones, las infracciones graves a leves.
TIPO DE INFRACCIONES.
Para las infracciones muy graves se contempla la sanción de suspensión de funciones de 3 años a 6 años y se incorpora la de traslado con cambio de residencia. Respecto a las infracciones graves se recoge la sanción de suspensión de funciones de 5 días a 3 años.
   Se reelaboran y actualizan los criterios para graduar las sanciones, definiendo la reincidencia en el sentido previsto en el Código Penal e incorporando nuevos criterios como el historial profesional -sólo podrá valorarse como atenuante- o la entidad de la condena impuesta por la comisión de un delito doloso y su relación con la función policial.
   Por otra parte, se adaptan a la estructura actual los órganos con competencia sancionadora, de tal manera que, manteniendo la competencia exclusiva del Ministro del Interior para imponer la sanción muy grave de separación de servicio, las restantes sanciones por infracciones muy graves serán de competencia del Secretario de Estado de Seguridad y las sanciones por faltas graves del Director General de la Policía.
   En el caso de que el agente esté acusado de alguna de estas infracciones, tendrá el derecho a ser asistido por letrado, a su costa, o, de no disponer de él, por un funcionario del Cuerpo Nacional de Policía, licenciado en Derecho. Por último, el Anteproyecto regula la participación de los sindicatos policiales, a través del Consejo de la Policía, en los procedimientos sancionadores instruidos por faltas muy graves o a representantes sindicales.
   El ministro del Interior, José Antonio Alonso, que compareció hoy tras el Consejo de Ministros para explicar, entre otras cosas, esta reforma, dijo que el nuevo régimen disciplinario "mejorará la motivación" de los policías y esto acabará beneficiando a los ciudadanos. Ambos, agente y ciudadano, contarán, afirmó Alonso, con una mayor seguridad jurídica".

ABC, sáb, 18/02/2006

Los policías serán suspendidos hasta seis años por violar el secreto del sumario    
El anteproyecto mantiene la «doble penalización» de los agentes y sólo rebaja las faltas leves. Los sindicatos no descartan movilizarse si el texto no se modifica
CRUZ MORCILLO
MADRID. Violar el secreto del sumario por parte de un policía se considerará falta muy grave y acarreará la suspensión de funciones de tres a seis años. El agente que infrinja esta norma será asimismo trasladado de su puesto. La vulneración del secreto profesional será falta muy grave o grave (suspensión de cinco días a tres años), según perjudique a la labor policial o a los ciudadanos y el abuso de atribuciones también se ajustará a esa gradación dependiendo de a quien se cause el daño, ciudadanos o Administración.
Estos son algunos de los conceptos nuevos que introduce el anteproyecto de ley orgánica sobre el régimen disciplinario del Cuerpo Nacional de Policía, aprobado ayer por el Consejo de Ministros. El texto, elaborado por el Ministerio del Interior, endurece algunas de las sanciones y así, aparte de las tres citadas, castiga con mayor firmeza las infracciones al régimen de incompatibilidades de los policías e incorpora como falta grave el incumplimiento de los plazos o procedimientos. Lo único que se suaviza se refiere a las faltas leves que dejarán de existir (ahora implican la suspensión de funciones de uno a cuatro días).
La nueva regulación sustituirá a la vigente desde 1986 que tuvo su desarrollo reglamentario en 1989. Desde entonces no se ha tocado ni una coma. Era una vieja reivindicación de los funcionarios, reclamada por los sindicatos policiales que consideran la actual normativa «excesivamente dura».
En diciembre de 2002 los sindicatos representados en el Consejo de la Policía pactaron un borrador con el PP, que fue ratificado un año después y nunca se materializó. El anteproyecto avalado ayer no ha sido consensuado y, además, «se ha desviado del espíritu del texto anterior, justo lo contrario de lo que nos anunció el Ministerio», explica el secretario general del CEP, Ignacio López, quien señala que «tras esta modificación injusta hay un antes y un después en las relaciones con Interior».
José Manuel Sánchez Fornet. secretario general del SUP, coincide en el diagnóstico: «Es un documento unilateral y más duro, que mantiene la doble penalización de los funcionarios. Si no se cambia, nos plantearemos movilizarnos». La doble penalización se traduce en que los agentes son castigados por hechos de la vida privada, por ejemplo dar positivo en una alcoholemia- tanto en la vía penal como en la administrativa.
Hace unos días el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, se reunió con los sindicatos para explicarles el proyecto. En el mismo figuraba una medida que puso los pelos de punta a los funcionarios: estaba previsto admitir las denuncias anónimas contra cualquier policía. Según el Ministerio, ya no está en el texto.
El ministro del Interior, José Antonio Alonso, aseguró ayer que esta reforma ha sido «querida tanto por los sindicatos del Cuerpo como por el Gobierno y beneficiará a los ciudadanos» al mejorar el «ánimo y motivación» de los agentes.
Algunos de los 51 artículos que constan en el anteproyecto no parecen encaminados a incitar esa motivación pues a los tipos anteriores se unen nuevos supuestos como la utilización ilegítima de videocámaras o de medios policiales para otros cometidos.

El Norte de Castilla, vie, 17/02/2006
El Gobierno recortará las sanciones disciplinarias a los policías
M. S. P./COLPISA. MADRID        
El Consejo de Ministros tiene previsto dar 'luz verde' hoy, después de diez años de polémica, al anteproyecto del nuevo régimen disciplinario del Cuerpo Nacional de Policía, un texto que, entre otras novedades, recorta los castigos a los agentes que comentan faltas en el servicio. La reforma es una reclamación histórica de funcionarios y sindicatos de la institución, que han criticado siempre con dureza el decreto ley de 1986 que se ha utilizado hasta ahora para sancionar a los agentes.
El primer cambio será que el reglamento pasará a tener rango de ley orgánica, tal y como exigían los sindicatos del cuerpo, que creían insuficiente que un simple real decreto regulara las penas de separación de servicio. Los castigos -según el borrador de Interior que conocerá el Gobierno- se verán recortados, y así las faltas «muy graves», hasta ahora castigadas con la separación de servicio o la suspensión de funciones de tres a seis años, serán penadas con la suspensión de empleo y sueldo de uno a seis años, aunque seguirá vigente la expulsión del cuerpo. El proyecto contempla, entre otras, como faltas muy graves la omisión del deber de fidelidad a la Constitución, los tratos degradantes a los detenidos, la reiterada desobediencia a las órdenes o la embriaguez y el consumo de estupefacientes.
Falta grave
Entre las principales novedades en este capítulo, resalta que la acumulación de tres faltas graves no supondrán automáticamente penar al agente con una falta muy grave. El Tribunal Constitucional ya había declarado que esta práctica suponía una violación del principio 'non bis in idem' (doble condena por el mismo delito) y era ilegal. También desaparecerá la obligatoriedad de considerar como una falta muy grave la comisión de un delito doloso. A partir de ahora, el castigo dependerá la gravedad de ese delito.
Por su parte, las faltas graves pasan de tres años de suspensión a sólo uno y las faltas leves desaparecen. Serán consideradas incidencias graves, entre otras, la insubordinación a un superior, la infracción de deberes o las negligencias.
Aunque la futura ley orgánica no abre las puertas al pluriempleo de los agentes sí los iguala al resto de la función pública, ya que se abre la posibilidad de compatibilizar ciertos trabajos, siempre que sean ajenos a las tareas de seguridad y a la función policial. El borrador que hoy conocerá el Consejo de Ministros es el quinto sobre el régimen disciplinario que elabora el Gobierno en la última década.
 
El Correo, vie, 17/02/2006
El nuevo régimen disciplinario de la Policía recorta los castigos y contempla el pluriempleo
El Consejo de Ministros tiene previsto dar 'luz verde' hoy, después de diez años de polémica, al anteproyecto del nuevo régimen disciplinario de la Policía Nacional, un texto que, entre otras novedades, recorta los castigos a los agentes que cometan faltas en el servicio y abre la puerta al pluriempleo, siempre que sean ajenas a la seguridad y a la función policial.
El primer cambio será que el reglamento pasará a tener rango de ley orgánica, tal y como exigían los sindicatos del cuerpo. Según el borrador, los castigos se verán recortados, y así las faltas «muy graves», hasta ahora castigadas con la separación de servicio o la suspensión de funciones de 3 a 6 años, serán penadas con la suspensión de empleo y sueldo de 1 a 6 años, aunque seguirá vigente la expulsión del cuerpo.
El proyecto contempla, entre otras, como faltas muy graves la omisión del deber de fidelidad a la Constitución, los tratos degradantes a los detenidos, la reiterada desobediencia o la embriaguez y el consumo de estupefacientes. Además, se reconoce, por primera vez, el derecho de defensa del acusado en un proceso interno y se fija la caducidad de los expedientes disciplinarios.

La Razón, 09/02/2006
Interior acepta por primera vez investigar las denuncias anónimas contra agentes    
R. L. Vargas         
Los sindicatos policiales advierten de que la medida abre la puerta a «venganzas personales» El Ministerio del Interior ha decidido «meter mano » al acuerdo que en diciembre de 2002 alcanzaron los sindicatos de la Policía y el entonces ministro del ramo, Ángel Acebes, para modificar el régimen disciplinario del cuerpo de 1986. Entre las medidas que se propone sacar adelante está la de permitir que cualquier ciudadano, de manera anónima, pueda denunciar alguna presunta irregularidad cometida por un agente de Policía.
Así se lo expuso el martes por la noche el secretario de Estado para la Seguridad, Antonio Camacho, a los representantes de los sindicatos, que no acogieron con especial agrado la intención del ministerio. «Vamos a ver cómo queda redactado este punto, pero lo cierto es que introducir esta posibilidad abre la puerta a que se produzca un aluvión de denuncias de gente que sólo quiera revolver y poner en una situación apurada a compañeros que no les caigan especialmente bien », explicó uno de los asistentes a la reunión. «Aunque ya en la práctica una denuncia anónima que tenga visos de verosimilitud se investiga, si damos carta de naturaleza al asunto podemos vernos desbordados », añadió.
Para otro de los representantes sindicales que estuvieron en el encuentro, la medida «coloca en una situación muy incómoda a los compañeros, pues se invierten los papeles y de ser inocente hasta que se demuestre lo contrario pasa a ser centro de todas las sospechas y a tener que demostrar su inocencia ».
Otro de los aspectos que no gustan es la intención de que el régimen adecúe la situación de los policías a la del resto de funcionarios públicos y eleve la prescripción de los expedientes por faltas muy graves, graves y leves de tres años, un año y un mes respectivamente a seis años, dos años y un mes. «Nos parece muy bien que quieran igualarnos al resto de funcionarios, pero el problema es que, en nuestro caso, hay una circunstancia excepcional que no se da para el resto: sin el expediente limpio no se puede acceder a los ascensos, y esta medida no lo tiene en cuenta », explica uno de estos representantes sindicales.
También en aras de equiparar las sanciones a las del Régimen General de la Función Pública, Interior pretende suprimir en las faltas leves la pérdida de uno a cuatro días de empleo y sueldo, medida que tampoco convence a los sindicatos. «La Policía es un cuerpo que necesita de una importante disciplina por las funciones que desempeña. Y aunque es cierto que los agentes son funcionarios, no lo es menos que esta medida no ayuda a mantener la disciplina. Quitar la sanción económica, que en muchos casos es más ejemplarizante y - motiva- más que las otras, no es un buen paso », afirma uno de los representantes antes citados.
Pese a estas primeras impresiones negativas, los sindicatos mantienen la cautela, pues hasta que Interior no les entregue el nuevo régimen -que será presentado, según les comunicó Camacho en el encuentro, en el Consejo de Ministros de mañana o en el del día 17creen que no se podría valorar en su justa medida la propuesta. No obstante, lo que los representantes de ninguna de las organizaciones ocultan es su malestar por los cambios que pretende introducir el Gobierno socialista. Tanto el Sindicato Profesional de Policía (SPP) como la Confederación Española de Policía (CEP) y el Sindicato Unificado de Policía (SUP) creen que lo correcto hubiera sido que se aprobase en texto consensuado en 2002. Tampoco gusta a las organizaciones que las modificaciones se hayan adoptado de espaldas a ellos y que la única vía que les quede ahora para modificarlo sea la parlamentaria, pues el nuevo régimen disciplinario será tramitado como Ley Orgánica. Ahora, admiten, tendrán que jugar sus bazas en el Congreso, aunque a muchos no les guste.


Principios de Policiología Forense
Ciencia Policial y Teorías Periciales Críticas
Por Miguel Angel Gallardo Ortiz , Criminologo  y Perito Judicial (POLICIÓLOGO)
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