Metafísica VI, 2: sentidos
del ser y del ente: no hay ciencia de lo que es accidentalmente
.
Metafísica VI, 3: naturaleza
y causas de lo que es accidentalmente.
Metafísica XI, 8: ser accidentalmente
.
"
Lo que es", sin más precisiones, se dice en muchos
sentidos.
Metafísica VI, 2.
Según Aristóteles, "en primer lugar, está
lo que
es accidentalmente; en segundo lugar, lo que es en el sentido de es verdadero
y lo que no es en el sentido de es falso...", y sostiene que, sobre lo que
es accidentalmente no es posible estudio alguno, ni hay, ni puede haber para
ello una "ciencia del accidente". Propone algunos ejemplos:
1. Quien construye una casa no hace todas aquellas cosas que suceden con
la casa ya terminada, y por lo tanto, que son luego accidentales en la casa,
2. Los geómetras estudian los accidentes de las figuras (como ingeniero,
modesta y gustosamente creo que yo podría hacer algunas consideraciones,
entre ciencia, técnica y arte, sobre lo que actualmente se conoce
en el ámbito tecnológico como "CONTROL DE CALIDAD" o la misma
"ACCIDENTOLOGÍA", que yo he estudiado más bien como ciencia
de la reconstrucción de accidentes, pero temo extralimitarme con mis
opiniones más allá de lo que se pretende en este texto y contexto),
y 3. Cita a Platón para afirmar que la Sofística <<se
ocupa de lo que no es>> (la nota 10 remite a Sofista 254a que también
he leído desde "
Es en este lugar donde, tanto ahora como más
adelante, encontraremos al filósofo -cuando lo busquemos-, aunque sea
difícil percibirlo claramente; pero la dificultad propia del sofista
es de un tipo diferente a la de éste..." hasta 254d donde el Extranjero
de Elea le dice a Teeteto que "
... si no podemos captar con plena claridad
el ser y el no-ser, estamos privados de dar razón de ellos - en la
medida en que lo admita el tipo de investigación actual - y cuando
se llegase a decir que el no-ser es realmente no ser, podemos escapar indemnes
".
Aristóteles interpreta así que el accidente parece estar próximo
a lo que que no es, lo cual le lleva a considerar "las cosas que son de otro
modo", por su generación y corrupción, mientras que "no las
hay en las cosas que son accidentalmente". Como en estos días estudiamos
precisamente el Sofista de Platón en esta misma asignatura, y hemos
acabado Parménides en Historia de la Filosofía Antigua, más
allá de las palabras de Aristóteles me permitiría algún
comentario sobre el siempre controvertido "no ser" y en el caso del accidente,
sobre lo que es en otro pero sin ser en sí. La radicalidad excluyente
de las afirmaciones sobre la imposibilidad del "no ser" del poema de Parménides
parece que pronto generó todo tipo de críticas y reacciones
en Elea entre las que destacan las paradojas de Zenón, porque a diferencia
de lo que ocurre en la ciencia o en la técnica, cuyos progresos suelen
ser acumulativos en su desarrollo, la filosofía surge, en cada momento,
de la crítica de las ideas anteriores, por lo que entiendo que para
comentar a Aristóteles en este punto conviene tener presente, además
de a Platón en el Sofista, también a Parménides (aunque
no hiciera referencia al accidente, sino sólo a la imposibilidad de
pensar sobre cualquier "no ser").
Acerca del accidente y sobre cuál es la naturaleza y la causa por
la que existe el accidente como tal merece destacarse, como lo que no es posible
que sea de otro modo, que en efecto, de las cosas que son, o que se producen
accidentalmente, la causa lo es también accidentalmente, y es necesario
que exista lo que es accidentalmente (en caso contrario, todas las cosas
serán por necesidad) y así, la causa del accidente será
la materia en cuanto capaz de ser de otro modo que la mayoría de las
veces (la materia, en cuanto indeterminada por sí misma respecto de
ambos contrarios, constituye la raíz y condición de posibilidad
de lo accidental).
Para Aristóteles, "la ciencia se ocupa de lo que es siempre o la
mayoría de las veces", y "el accidente queda al margen de estas cosas".
Para mí, además de la ya citada tecnología para el CONTROL
DE CALIDAD, existen ciencias de lo excepcional, como la ACCIDENTOLOGÍA
o la TEORÍA DE LAS CATÁSTROFES propuesta esta última
con rigor matemático por René THOM en 1972, y la Teoría
del Origen y la Evolución y la Selección Natural de las Especies
de Darwin (ver
http://www.cita.es/filosofar/darwinismo
) se basa, en mi opinión, en la trascendencia científica que
pueden tener ciertos hechos que ocurren muy pocas veces, como las mutaciones
genéticas, o las extinciones por cualquier causa "accidental".
Metafísica VI, 3: "
Lo que es, en el sentido
de <<es verdadero>>, y lo que no es en el sentido de falsedad,
están referidos a la unión y a la división, y entre
ambos, a su vez, se reparten la contradicción". Para Aristóteles
(y para mí), la falsedad y la verdad
no se dan en las
cosas, sino en el pensamiento, en cierta manera, como <
accidentes del
propio pensamiento >, más o menos gobernados por las leyes
y principios de la lógica (sobre la que se podría "accidentar"
mucho también, si se me permite la expresión).
Metafísica XI, 8: "
Lo que es, sin más
precisiones, se dice de muchos modos, de los cuales uno es el que se dice
que es accidentalmente, ha de investigarse primero acerca de lo que es de
este modo" (nótese la diferencia de términos entre "se dice
en muchos sentidos" en
Metafísica VI, 2 y, aquí,
"se dice de muchos modos", que en principio parecen sutilmente diferentes
pero ignoro los matices que para el traductor ofrecen las palabras "sentidos",
aplicables a los seres y "modos" aplicables a los accidentes porque habría
que conocer las expresiones griegas, si es que son distintas, y tal vez se
trate sólo de una variada forma de decir lo mismo en castellano).
Aristóteles considera de nuevo que sólo la sofística
se ocupa de lo accidental (y el traductor referencia en la nota 44 Sofista
237a en donde he leído "... Un argumento semejante se atreve a sostener
que existe lo que no es, pues de otro modo, lo falso no podría llegar
a ser...") pero hace una referencia a la necesidad en las demostraciones que
por mi mentalidad matemática me ha llamado mucho la atención
(ver nota 45) porque diferencia la necesidad "violenta" de la referente a
las demostraciones (puede entenderse que aplica el "principio de razón
suficiente", más que el de "condición necesaria", como lo es
la no-contradicción, cuando se interpreta que "es necesario en el sentido
de que <<no puede ser de otro modo que como es>>).
Repite también que "el sentido de <<es verdadero>> y
a lo que <<es accidentalmente>>, el uno se da en una combinación
del pensamiento y es una afección de éste..., y el otro, a su
vez, no es necesario, sino indeterminado, quiero decir (el que quiere decir
es Aristóteles porque le cito literalmente), lo accidental. Y sus
causas son desordenadas e infinitas". El "para algo" se da en las cosas que
se generan, sea naturalmente, sea por el pensamiento, y el azar es bueno o
malo, según resulte un bien o un mal. Yo opino que hay que distinguir
muy bien entre lo "indeterminado", y lo "contradictorio", así como
cuanto hay entre lo uno y lo otro, y más allá, como pueda ser
lo "indeterminable" y lo "(in)contradecible" (apodíctico o (i)refutable,
incluso en el sentido del falsacionismo de Karl Popper, por ejemplo, en "Conjeturas
y refutaciones", sobre lo que no me extenderé más aquí).
Concluye este punto Aristóteles con que "puesto que nada accidental
es anterior a las cosas que son por sí, tampoco lo es la causa <accidental>.
Y aún cuando el azar y la espontaneidad fueran causa del Universo,
antes serían el entendimiento y la naturaleza".
A partir de su conclusión, cabe pensar en muchos accidentes, tipos
de accidentes, accidentologías y teorías de las cosas accidentales,
como el color, olor, sonido, tacto o gusto, es decir, sobre cuanto es perceptible
por los sentidos, siendo accidental que se perciba o no. Sobre ello hace tiempo
que como investigador he tratado de objetivizar, por ejemplo, mediante la(s)
teoría(s) del color (particularmente la espectrofotometría)
y las tecnologías digitales descritas en
http://www.cita.es/certifica
Más allá de su propia conclusión, en una investigación
más profunda, podemos hacer algunos comentarios particulares sobre
las relaciones de los textos propuestos entre sí, con otras partes
de la misma obra, de esta obra con otras de Aristóteles (especialmente
el "
Organón" que comprende a los "
Tratados Analíticos
" en que se trata la "conversión por accidente" para ciertas operaciones
lógicas) y finalmente, con las de autores posteriores entre los que
podríamos destacar a Santo Tomás de Aquino, Leibnitz, Kant
o lo que estudiamos actualmente del "
Compendio de Lógica" de
Juan de Santo Tomás, cuyas definiciones, divisiones y argumentaciones
sobre lo accidental me parecen rigurosas y sistemáticas .
En primer lugar, respecto a la articulación de los párrafos
comentados, podemos apreciar que son elementos para la composición
de una comprensión del accidente en sí, es decir, el "concepto
esencial de accidente" considerando lo accidental como lo que es en algo
esencial pero no es en sí, y respecto a su relación con otras
partes de la "
Metafísica", teniendo en cuenta que el Libro
V contiene un glosario de términos metafísicos en los que se
hace referencia a lo accidental, por ejemplo, en el capítulo VII "Lo
que es". Si se me permite el comentario, a modo de propuesta, a estos textos
yo añadiría la aclaración y los ejemplos que en el referido
capítulo VII del Libro V, partiendo de su comienzo, que limita lo
que se puede o se debe decir en rigor de lo que es, o a lo esencial, o a
lo accidental, así:
"
Lo que es", se dice tal ya accidentalmente ya por sí
mismo.
Es evidente su relación con la frase con la que comenzamos del capítulo
II del Libro VI, que repetimos, así:
"
Lo que es", sin más precisiones, se dice en muchos
sentidos.
Para hacer una investigación más profunda sobre las críticas
posteriores al ente por accidente habría que plantear una búsqueda
bibliográfica inversa que trasciende con mucho las posibilidades de
este trabajo de prácticas, pero sí que podría blantearse
una lectura de la bibliografía, tanto de la propuesta por la profesora
como por la introducción y pies de páginas de Tomás
Calvo Martínez en la edición de que disponemos aunque, en mi
opinión, no aclara, ni amplía, ni referencia con precisión
el ente por accidente en Aristóteles, sin perjuicio de lo interesante
que pueda ser su lectura. Es decir, que considero, como investigador, que
lo difícil no es seguir las citas de un autor, sino encontrar las
que se hacen de él, y más aún de aquello que nos interesa
de él.
En los últimos días he presentado un trabajo sobre el Fedón
de PLATÓN propuesto por el Prof. Felipe Ledesma en el que pueden encontrarse
algunos comentarios ontológicos relacionados con "lo que falta" en
"lo que es" para ser algo superior, con una referencia expresa a ésta
misma página desde Internet
http://www.cita.es/carece
Finalmente, yo no puedo evitar concluir pensando más aún en
la ACCIDENTOLOGÍA (en la que por accidente se entiende una siempre
difícil de establecer relación causa-efecto-causa en las ciencias
retrospectivas y prospectivas) y la más reciente TEORÍA DE
LAS CATÁSTROFES, en la que se define, o al menos se pretende definir
con cierto rigor lo que es, y lo que no es, accidental. Pero repito, temo
extralimitarme mucho más allá de lo que aquí se pretende,
ontológicamente, en las prácticas esta asignatura, y sólo
me permito ofrecer una última referencia de un trabajo con orientación
matemática que publiqué sobre accidentología y criminalística
en
http://www.cita.es/textos/recons.html
en la que traté de lo (in)determinable y lo (in)contradecible, pero
soy consciente de que lo importante aquí no es lo que yo pueda opinar,
sino haber comprendido, o al menos intentado comprender, los textos de la
"Metafísica" de Aristóteles.
Fdo.: Miguel Ángel Gallardo Ortiz, E-mail:
miguel@cita.es
desde
http://www.cita.es/filosofar