Sólo Maragall puede saber con exactitud lo que
pensaba, y en qué pruebas se basaba, para afirmar que el problema
de Convergencia i Unió "
se llama tres por ciento
". Pero es muy lícito sospechar que
él ya tenía contrastada
esa cifra por varias fuentes, e incluso, es más que verosímil
que alguien se la haya ofrecido a él, o alguno de sus más directos
colaboradores, entre los que obviamente
cabe señalar a Joaquim
Nadal, durante los primeros meses de su mandato, probablemente con muy
precisas referencias a lo que pueda haber, figuradamente, debajo de las alfombras
de su propio despacho presidencial y de las de su Conseller de Obras Públicas
(antes del horror de la línea 5 del Metro de Barcelona hubo un idilio
en la línea 9 que todavía está pendiente de pago, y
al mismo tiempo, se han hecho muchas otras obras subterráneas que
permiten situar la verdad, la economía y el honor de cada empresa,
y de cada técnico, funcionario o político que de alguna manera
haya intervenido en ellas).
Si fuera así, ahora su dilema político y jurídico
(tiene que afrontar una moción de censura y una querella presentada
que podría ser admitida a trámite, y además, el Fiscal-Jefe
del Tribunal Superior de Justicia de Catalunña ha abierto diligencias
por sus declaraciones) no se limita a la dicotomía de aceptar o no
pagos ilegales. Maragall tiene que decidir si revela o no lo que sabe (todo
lo que sabe) de corrupción porque no ha bastado con retirar la frase,
ni tampoco bastará con resistirse a rectificar, o a disculparse, para
pasar por un extraño pasillo de eufemismos, distracciones y evasivas.
Es necesario que se sepa públicamente todo lo que él sabía
cuando dijo lo que dijo, caiga quien caiga, pague quien pague, y cobre quien
cobre, antes, ahora, y en el futuro.
En la "Teoría de la Racionalidad Práctica", y en el
estudio formalmente riguroso de la Ética, la corrupción puede
ser analizada mediante modelos matemáticos. El más aceptado
por los investigadores es el "Dilema del Prisionero", citado, por ejemplo,
en la pág. 195 de "
La corrupción. Aspectos éticos,
económicos, políticos y jurídicos" del Prof. Malem.
Este dilema, en el caso de Maragall, puede plantearse formalmente como la
búsqueda de la mejor decisión que se basa en la evaluación
de los costes y beneficios de corromperse o no corromperse, pero también,
y en otro plano mucho más trascendental, de denunciar más o
menos eficazmente o no denunciar la corrupción, en ninguno de sus
más que sospechosos casos. El dilema del prisionero permite valorar
las posibles decisiones de los "prisioneros", y en este caso, de los "políticos"
que pueden acusarse mutuamente, tanto desde su propio riesgo, perjuicio o
beneficio, como desde el interés general. El dilema del prisionero
puede generalizarse a una comisión de investigación parlamentaria,
o a una instrucción judicial por presunta corrupción según
se plantea en la pág. 15 y siguientes del trabajo titulado
"Tiempo de `decidir decidir'. Metadecisiones y prospectiva"
publicado en
http://www.cita.es/filosofar/metadecisiones.pdf
Lo peor para los perjudicados por el
hundimiento del túnel del Carmel
es que mientras los políticos se reprochan corrupciones, nadie hace
un planteamiento racional, ni propone medidas compensatorias para los afectados.
Parece ser que sólo les queda la vía de las medidas cautelares
basadas en peritajes judiciales, según se plantea en
http://www.cita.es/hundimiento
Pero existen fórmulas para que los responsables más
solventes paguen por el horror urbanístico, y por todos los perjuicios
causados a víctimas absolutamente inocentes. Es también decisión
de los afectados y sus abogados empezar a señalar a los más
responsables, por haber ganado más, haciendo mal una obra subterránea
extremadamente sospechosa. La empresa cuyo Web mantiene esta página
y yo, estamos a la disposición de quien quiera llegar al fondo y al
trasfondo político, técnico y judicial, de lo ocurrido en el
Carmel, y muy especialmente, del Fiscal-Jefe del Tribunal Superior de Justicia
de Cataluña a quien ya hemos enviado un escrito con algunas ideas,
y unas propuestas de actuaciones muy concretas, para la investigación
del Ministerio Público.
Miguel Ángel Gallardo Ortiz, ingeniero de minas y criminólogo,
E-mail:
miguel@cita.es
Curriculum Vitae con foto en
http://www.cita.es/conmigo
Datos mercantiles y empresariales en
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